La convivencia siempre trae roces. El verdadero problema no es tenerlos, sino no reconocer el daño causado ni saber pedir perdón.
Con esta reflexión, la aventura alcanza su punto más espiritual en el monte Kōya, un lugar sagrado donde dormirán en un templo budista junto a monjes, rodeados de silencio y tradición centenaria.
Susana, la más espiritual de la familia, intentará que todos conecten con su lado interior organizando una clase de yoga y preparando una sorpresa para Joaquín que promete risas, algún apuro… y uno de los mejores momentos del viaje.
Entre el misterio de uno de los cementerios más históricos del mundo y una ceremonia sagrada al alba, la familia se enfrentará a su prueba más introspectiva. La particular comida vegana de la zona, además, pondrán a prueba su adaptación, sobre todo para Joaquín y sus hijas.
Todo culminará con un ritual japonés de purificación, el momento perfecto para cerrar ciclos y conectar tanto con este país ancestral como entre ellos mismos. Pero ¿serán capaces de reconocer sus errores y pedir perdón cuando sea necesario?












