‘La Escopeta Nacional’, la nueva entrega de ‘Apatrullando’, llega a La Sexta el próximo martes

5 febrero 2026

La caza es el tercer deporte con más federados, solo por detrás del fútbol y del baloncesto. En España hay casi 600.000 licencias de caza, una actividad que mueve más de 10.000 millones de euros al año en nuestro país. Pero hoy, como ayer, sigue habiendo clases y el programa dará muestra de que en el mundo de la caza esta frase tópica se cumple.

Apatrullando accede a una de las fincas de caza más exclusivas del mundo, donde el poder y el servilismo continúan presentes. Jalis de la Serna y el reportero Miguel Rabaneda se dividen para comprobar cómo es por un lado, ser cliente ‘premium’, y por otro, trabajador de la finca. Con más de 2.200 hectáreas en la provincia de Ciudad Real, La Nava cuenta con varias casas, helipuerto y aeródromo privado. Los entonces “señoritos” ahora son ricos globales que pagan desde 4000 euros al día: fortunas del petrodólar, jeques, oligarcas, ejecutivos, pero también aristócratas y la realeza… asistidos por un servicio disciplinado que es el motor invisible del negocio: tres cambios de vestuario al día, peticiones a la carta a cualquier hora, atención constante y un trato que nunca olvida las formas ni la jerarquía.

La jornada comienza con un rezo seguido de un ¡Viva España! ¡Viva el Rey! A partir de ahí, se abre la veda… Unas cien personas dirigen el vuelo de las perdices hacia los puestos, los secretarios cuentan las piezas batidas en voz alta, los cargadores administran el rifle al instante y los ojeadores —hasta cuarenta por día— hacen posible toda una maquinaria perfectamente engrasada. Pero en el campo hay tiempo para todo, y por supuesto, para hablar de negocios durante el exquisito aperitivo de media mañana, servido con todo lujo, o en las comidas que se celebran al aire libre. La caza como escenario de relaciones empresariales, alianzas y favores, que recuerda a la berlanguiana, La escopeta nacional.

El contraste lo encontramos en Carrascalejo (Cáceres), donde Jalis de la Serna nos muestra cómo es una cacería popular, sin élite a la que servir. Un mundo que defiende una tradición sin privilegios y que critica el todopoderoso turismo de lujo que se mueve alrededor de la caza.